Quede constancia de mi devoción (no religiosa) por el grupo británico Mumford & Sons, estima que no me ciega cuando he de enjuiciar sus discos o sus conciertos. Ahora, cuando aún no ha pasado un año de la edición de Rushmere, álbum en el que el combo ya aparecía en formato trío, Marcus Mumford, Ben Lovett y Ted Dwane publican 'Prizefighter' (Universal), todo un cambio con respecto a su predecesor. 'Rushmere' fue una apuesta agarrada a la tradición folclórica del combo; un espacio personal de nuevos caminos para el bluegrass. Marcus lo dejaba claro en una de las canciones: "A veces todos necesitamos un poco de quietud en el caos". Bueno, pues con 'Prizefighter' se terminó la tranquilidad, aunque no piensen que estamos ante una apuesta que rompe las costuras. Se trata de una colección de canciones en las que el folk y el rock se enredan como las cerezas. El problema es que no siempre la conjunción sonora brilla. Hay unas piezas equilibradas, sugerentes, atractivas, y hay otras en las que esa armonía se pierde en favor de cadencias cercanas a Coldplay, por ejemplo. Nada tengo contra la banda de Chris Martin, pero jode un poco que en una búsqueda de objetivos no muy clara, y con colaboradores como Gracie Adams y Chris Stapletón, entre otros, en ocasiones se pierda la tensión en beneficio de la verbena. Tal vez Aaron Ressner (The National), el productor, tenga algo que decir.
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Escrito el 14/03/2026