Hay una palabra que aparece una y otra vez cuando quienes conocieron a Victor Coyote intentan explicar quién era: libertad. Libertad para mezclar rockabilly con ritmos latinos, para pasar del punk a la electrónica, para cantar a Amália Rodrigues o a Roberto Carlos, para dibujar, diseñar, hacer cine, escribir o investigar sobre la frontera entre Vigo y Portugal. Libertad, sobre todo, para no parecerse demasiado a nadie. "Coyote se encasillaba en Coyote", recuerda emocionado Nicolás Pastoriza, amigo suyo durante décadas. Quizá esa sea la mejor manera de explicar una trayectoria en la que la única constante fue precisamente no quedarse quieto.
El estilo Coyote, una forma de ser
Escrito el 19/08/2026