Andrés Barrios toca el piano como quien abre una grieta. Por ella se cuelan Utrera, el compás, Falla, el jazz y una curiosidad que no entiende de aduanas. En sus manos, las teclas no acompañan al flamenco: lo empujan, lo obligan a mirarse desde otro lugar. Criado en una tierra donde la raíz pesa, ha construido una carrera a contracorriente, sin renunciar a la tradición ni convertirla en museo. Ganó el Premio Filón al Mejor Instrumentista del Festival del Cante de las Minas y ha llevado su música por Europa, Asia y América. En 2025, Km.0, junto a voces y sensibilidades como las de Estrella Morente, Pedro el Granaíno y Layth Sidiq, fue nominado al Latin Grammy a Mejor Álbum de Música Flamenca. Un reconocimiento clave, pero insuficiente para explicar su impulso. Pues Barrios sigue buscando. En Marea viva, su nuevo trabajo, el flamenco convive con la clásica y la electrónica sin perder el pulso del sur. Todo avanza, se mezcla, regresa. El próximo 2 de septiembre presentará ese universo en Torremolinos. Una noche para comprobar que el piano también puede tener duende. Y, sobre todo, hambre de futuro.
Andrés Barrios, pianista: «El fuego de la imprecisión es algo que me encanta»
Escrito el 20/07/2026