Nos dice la neurociencia de la conducta que la glándula pineal es una estructura situada por encima del mesencéfalo, delante del cerebelo. Segrega una hormona llamada melatonina que, entre otras funciones, puede oscurecer la piel en algunos animales y, en los mamíferos diurnos como los humanos, actúa sobre varias estructuras del cerebro y controla hormonas, procesos fisiológicos y conductas que presentan variaciones estacionales. Pero, además, el manual de neurociencia que hemos consultado (Carlson y Birkett, 12ª ed.) nos recuerda que fue René Descartes quien afirmó que la glándula pineal albergaba el alma, según consta en su 'Tratado de las pasiones del alma' (1649). Creía que alma y cuerpo estaban unidos por las impresiones que detectaba esa «pequeña glándula que hay en medio del cerebro»; impresiones que se transmitían a los músculos mediante unos «espíritus animales» que circulaban por el torrente sanguíneo, de modo que las pasiones del alma se convertían en acciones del cuerpo.
Pistas para localizar el alma
Escrito el 24/06/2026