Una de las constantes que definen los tres últimos abonos de la Orquesta Filarmónica de Málaga es la capacidad de diálogo entre los planteamientos artísticos de las batutas invitadas y la recepción artístico-técnica de los profesores del conjunto; una sinergia que permite apreciar, desde la butaca, una notable solvencia en interpretación, comunicación y sensibilidad. Este último encuentro en la recta final de la temporada no ha sido la excepción, contando con el violín solista del sevillano Javier Comesaña y la batuta invitada del maestro ovetense Pablo González, quien retaba a los aficionados que llenaban el Teatro Cervantes con un programa que entabla diálogos desde la perspectiva de dos compositores, Mozart y Mahler, asomándose a sus primeros intentos: el primero con la definición del concierto solista y el segundo con su piedra angular sinfónica. Dos lecturas dialogando con la forma clásica como telón de fondo.
Diálogos de juventud: de Comesaña a la “Titán” de González
Escrito el 02/05/2026