Álvaro Carmona, el doctor en medicina molecular que hace divulgación en redes tras el pseudónimo @sdesiensia, estaba en el palacio Colonna de Roma cuando vio algo extraño en un cuadro de Ridolfo di Ghirlandaio, ‘La noche’. Una de las mujeres representadas en la obra tenía algo raro en un pecho. Una deformación visible, acompañada de una sutil retracción en un pezón. “La imagen no era simplemente un error del pintor, ni una idealización torpe. Era una señal, nítida y desgarradora, de una enfermedad que yo conocía muy bien desde la medicina moderna: el cáncer de mama”, escribe Carmona. Cuando ese descubrimiento se sumó a otros pechos ‘sospechosos’ en otros cuadros –una de las tres ‘gracias’ de Rubens, ‘La Fornarina’ de Rafael Sanzio- nació el libro ‘Le seré sincero, no pinta bien’ (Crítica), cuyo hilo conductor son los problemas médicos que se ocultan en obras de arte en ocasiones muy conocidas.
Detectar el cáncer de mama en obras de arte: “Hoy también hay crédulos que toman suplementos o hacen ayuno porque lo ven en redes sociales”
Escrito el 15/02/2026