No te avergüences, Yandel es una leyenda: pone Madrid a perrear a ritmo de una orquesta sinfónica
No te avergüences. Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que bailaste a Yandel con las rodillas rozando el suelo. Seguramente, aquel cinturón de leopardo con hebilla dorada que tanto te gustaba haya pasado a una vida mejor. Y, por supuesto, las resacas de Disaronno con zumo de melocotón no han

