O estamos con Picasso o estamos con Ginés Serrán
Imagínese que Pablo Ruiz Picasso volviera, viejo e ilusionado, a la ciudad donde nació y que se topara con la Venus y el Neptuno (más los dos leones) de Ginés Serrán-Pagán presidiendo la entrada del Puerto. No tengo ninguna duda: daba media vuelta y regresaba cabizbajo a Mougins. Porque queda claro

