Emilio de Justo encuentra agua en el desierto en la Feria de Málaga
Había casi lleno, calor, expectación y uno de esos carteles que justifican por sí solos una tarde de feria. También había una corrida de Victoriano del Río que, toro a toro, fue convirtiendo la ilusión en desencanto. Mansos, rajados, sin fondo y con una desesperante tendencia a desentenderse de la p

