En un momento en que la inteligencia artificial (IA) es capaz de copiar a la perfección el tono y los giros de cualquier persona, ¿cómo se puede garantizar que mañana una discográfica no genere una voz calcada a la de Taylor Swift y edite un álbum completo sin pagar ni un céntimo a la cantante norteamericana? ¿Qué impide a las productoras cinematográficas doblar la próxima película de Tom Cruise con su voz habitual en español sin necesidad de contratar al actor que habitualmente lo hace, aprovechando los registros que ya existen, de los que el algoritmo puede aprender fácilmente?
Actores y cantantes registran su voz como marca comercial para protegerse de la IA
Escrito el 09/09/2026
David Navarro

