Hace tres décadas que funcionan cada uno por su cuenta, en solitario, y se han hecho visibles sensibilidades y roles que antes quedaban compactados en la dinámica de grupo. Tenemos a Manolo García, el hijo del aluvión migratorio crecido en el Somorrostro, voz imbuida de cante flamenco, poeta cautivado por horizontes oníricos, y a Quimi Portet, el ‘astre intercomarcal’, guitarrista intempestivo y fan de lo tribal, portador de una ironía antiheroica alimentada en la Plana de Vic. El primero, estrella pop en toda España; el segundo, catalano-cantante por vocación, casi un desconocido tierra adentro.
Manolo García y Quimi Portet: la química atómica de rock’n’roll, poesía y desvarío de la que nació El Último de la Fila
Escrito el 07/05/2026
Jordi Bianciotto

