A la familia Langdon la dejamos al final de ‘Un poco de suerte’ en los principios de los años 50. Aún se notaban los efectos de la Segunda Guerra Mundial en ese medio oeste rural que habitaban y a ello se sumaba la inesperada muerte del patriarca, Walter, un hombre dedicado en cuerpo y alma a la tierra y cuya influencia de alguna manera aún se reflejaba en la vida de sus hijos adultos, que entran en otra era en la segunda entrega de esta magnífica trilogía de la estadounidense Jane Smiley, una de las grandes de la mejor literatura americana de nuestros tiempos.
Tiempos de cambio para la saga de los Langdon
Escrito el 05/04/2026
Virginia Guzmán

