La historia familiar de Gonzalo Celorio (Ciudad de México, 1948) ha protagonizado algunos de sus libros. Lo ha hecho por reivindicarla. Pero, sobre todo, para no olvidarla. En Tres lindas cubanas reflejó la historia de las hermanas Blasco Milián, a quienes la Revolución castrista separó y confrontó. Por su parte, en El metal y la escoria relató la hazaña de un asturiano que emigró a México en busca de fortuna a mediados del siglo XIX. Son la herencia sentimental de su madre y su padre, respectivamente. Un ejercicio de memoria que ha salpicado su obra desde que debutó en la novela con Amor propio. De aquello han pasado 33 años y, aunque se ha encargado de dirigir el Fondo de Cultura Económica y la Academia Mexicana de la Lengua, entre otros quehaceres, jamás ha desterrado sus recuerdos. Al contrario. “He tenido la audacia de escribir libros en los que el yo se cuela por todos los intersticios para hablar de mi propia estirpe. Estoy convencido de que nadie sabe realmente quién es si no sabe de dónde viene”, dice. Un universo que le valió el Premio Cervantes que le entregarán los Reyes este jueves en Alcalá de Henares.
Gonzalo Celorio, Premio Cervantes: "La violencia que estamos viviendo nos descorazona y nos pone al borde de un precipicio"
Escrito el 20/04/2026
Pedro del Corral

