Hay que reconocer cierta valentía a Natalia Lacunza (Pamplona, 1999). Pocas se hubieran atrevido a ahondar en sus oscuridades con la crudeza y el ahínco que ha puesto en 'N2STAL5IA', su segundo álbum. Se ha removido, ha sangrado. Sin embargo, no ha dejado que el miedo la paralizara para contarlo. Estas 14 canciones son 14 bocanadas de vida. La que ella ha querido reconstruir tras los altibajos y bofetones a los que se ha visto obligada a enfrentarse. No hay mayor acto de amor propio que abrazarlos para seguir creciendo en paz. De lo contrario, habría corrido el riesgo de estancarse. Y, por tanto, de apagar por completo la luz tan especial que la ha rodeado siempre. Sus letras hablan del miedo a no ser, del dolor a perder. Pero, sobre todo, la revindican como el icono generacional en el que se ha convertido. Es una de las voces con mayor peso entre los Z. Tal vez porque ha encontrado una forma de relatar el presente que, después de tanto, tanto, tanto tiempo, no da la espaldas a los márgenes. Estará en Málaga (París 15) el 30 de enero.
"Me habría gustado tener más mala hostia en ciertos momentos"
Escrito el 07/01/2026
Pedro del Corral

