Durante mucho tiempo pensé que lo mejor que podía hacerse con el solar de los antiguos cines Astoria y Victoria era, sencillamente, no hacer nada. O, dicho con mayor precisión, hacer el vacío. Liberar la plaza de la Merced, devolverle aire y borrar la estampa de un edificio que no figuraba entre las pérdidas irreparables del patrimonio universal.
Fundación Unicaja: la cultura ocupa su lugar
Escrito el 12/07/2026
Gonzalo León

