Y como si fuera Jesucristo, al tercer día resucitó. De estar catatónico tras "una noche sin dormir" en las Fallas de Valencia a brindar un rotundo concierto en la sala Mozart del Auditorio de Zaragoza. Un directo en el que no solo la banda ha sonado como un tiro, sino que a Morrissey se le ha visto implicado, socarrón (como es él) y certero a la hora de tomar el micrófono. Y el público, ¿qué decir del público que desde la primera canción se ha puesto de pie y más de la mitad ya ni se ha sentado? ¿O que cuando ha llegado la última canción no han roto la tradición de intentar subir al escenario aunque se hubiera instalado para la ocasión una valla antiavalanchas por primera vez en la historia de la sala Mozart? Por cierto, una chica ha sido la única que lo ha conseguido.
Morrissey resucita al tercer día y sube al cielo al público de Zaragoza
Escrito el 15/03/2026
Daniel Monserrat

