Málaga no necesita que nadie le explique que ha llegado agosto. El sonido y el ambiente de la Feria, junto al calor insoportable que parece ser protagonista cada minuto se encargan de anunciar la semana más esperada del verano. El octavo mes del año se reconoce en la Costa del Sol con el sonido de las palmas, en el repiqueteo de los verdiales, en los abanicos que se abren como escudo y, sobre todo, en esa forma tan malagueña de echarse a la calle para celebrar cualquier cosa. Pero ésta no es cualquier cosa.
La Feria de Málaga toma el Centro a pesar del calor
Escrito el 15/08/2026
Blanca Ramos-Noguera

