José Antonio, el madrileño de 90 años que convierte radiografías en arte: "Hay que tener buen pulso, pensar al revés y una paciencia infinita"

Escrito el 15/06/2026
Pablo Tello

Un bisturí, una radiografía y una cartulina. No necesita más. Con esos tres elementos, Mateo lleva cinco décadas creando obras de arte, 600 en total. Una técnica que él mismo descubrió trabajando y que, según dice, nadie más ha empleado. “Hasta ahora no me han salido imitadores. Hay que tener muy buen pulso, pensar al revés y una paciencia infinita. Y encima no es rentable, ya que pasas meses haciendo una misma obra por la que, probablemente, nunca te van a ofrecer lo suficiente. Suelo tardar un mes en cada cuadro, aunque, en los más complejos, el proceso se ha alargado hasta los nueve meses”, cuenta José Antonio Mateo (90) desde la Parroquia Cena del Señor en el distrito de Valdezarza, donde expone parte de su obra. Fue él mismo quien bautizó la técnica que lleva media vida perfeccionando: el grapel, una síntesis entre grabado y película. “Cuando la inventé no concebía que era más una talla o escultura plana que un grabado, pero se ha quedado con ese nombre”, dice.