Marilyn Monroe fue uno de los rostros más cotizados por los artistas y los fotógrafos de mediados del siglo pasado. Sus facciones dulces, sus labios carnosos y su cuerpo voluptuoso fueron un blanco perfecto para las cámaras, las cuales se convirtieron en testigos imperecederos de su fulgurante ascenso al olimpo de Hollywood y también de su caída, que concluyó con su muerte prematura en 1962. El rostro angelical de la actriz y su atractiva figura quedaron inmortalizados, además de en sus películas, en miles de cuadros e instantáneas que ahora recoge una nueva exposición de la National Portrait Gallery de Londres con motivo del centenario de su nacimiento.
"Marilyn Monroe sabía que su imagen perduraría en el tiempo": una exposición recupera en Londres los retratos más icónicos de la actriz
Escrito el 04/06/2026
Lucas Font

