Después de diez noches y más de 640.000 espectadores, según cifras provisionales, Bad Bunny salió este lunes por la noche coronado como rey de la música latina de su histórica residencia en Madrid que convirtió en el colofón de una fiesta hedonista con más perreo que folclore y con Quevedo como artista invitado. En total han sido doce conciertos, sumados los dos de Barcelona y unos cien mil espectadores más, con los que ha saldado por todo lo alto una deuda de más de siete años, los que llevaba sin actuar en España, y ha logrado reunir a "la familia latina".
El concierto de Bad Bunny, desde fuera.
Escrito el 16/06/2026
José Luis Roca

