Suelo volar a Rabat, para asistir a Visa For Music, vía Casablanca desde Madrid, en un vuelo de esos que con tanta maestría (no es coña ni jabón) manejan los pilotos de Royal Air Maroc. Y cada año se repite la misma y gozosa escena, subrayada por una temperatura primaveral: en el exterior del aeropuerto, recién llegados de cualquier país africano, europeo o de otro continente, se arremolinan con aire de fiesta músicos, programadores, directores de festivales y periodistas esperando el traslado a la capital de Marruecos. Así que diríase que Visa For Music comienza en las terminales de llegadas. Luego, ya en Rabat, a los acreditados esperan un buen número de conciertos, 'showcases' de música electrónica, conferencias, presentaciones, talleres, reuniones, stands, exposiciones, encuentros y, si se tercia, y fuera de programa, alguna 'jam session' en un local en los que se puede beber alcohol y fumar como en las viejas películas.
Las músicas populares del mundo atraviesan el otoño de Rabat
Escrito el 29/11/2025
Javier Losilla

