1996, el verano en que el 'britpop' alcanzó el cénit (y empezó a desmoronarse)

Escrito el 07/07/2026
Rafael Tapounet

"Si hubiéramos sabido que íbamos a hacer historia, habría elegido un mejor 'outfit'". Con esa proverbial mezcla de arrogancia y sorna se refería años después Noel Gallagher a las dos actuaciones que Oasis ofreció los días 10 y 11 de agosto de 1996 en Knebworth Park, el recinto para conciertos más grande del Reino Unido. En esas dos noches, el grupo de Manchester, propulsado por las extraordinarias ventas de su segundo álbum, '(What’s the Story) Morning Glory', congregó a 250.000 personas, aunque las peticiones de entradas superaron de largo los dos millones, la mayor demanda jamás registrada en la historia de la música británica. Con los conciertos de Oasis en Knebworth, el 'britpop', el movimiento musical que, reivindicando el legado del pop de los 60, el glam y el punk de los 70 y el indie de los 80, se impuso la misión de reconquistar para Gran Bretaña el trono del rock alternativo, alcanzó su cénit hace ahora 30 años. También fue el principio de su fin.